La importancia de “Embarcar”

Bien dicho el comentario dejado por Vincenzo Balzan en el post “la verdadera humildad“. “…Hay que vivir la Tuna intensamente, pues vivir la Tuna es amarla…” (no lo dijo exactamente así, pero esa es la idea que transmite a mi parecer).

Y claro, el embarque es una parte fundamental de la vida de la Tuna. Pero el embarque elegante, pues es precisamente la elegancia la que distingue al Tuno. A continuación mi propio concepto de embarcar:

Embarcar: En la Tuna, esta palabra se refiere a conseguir cosas, valiéndose de las picardias y habilidades propias de quien lleva una vida de Tuna.

Es obvio que conseguir significa que se obtendrá gratis lo que haya que embarcar, ya sea una bebida en general (en general alcohólica, pero no siempre), un cigarro, algo de comer, los favores de una moza. También se “embarca” el permiso de parchar en fondas, y en general en lugares concurridos (lo de fonda es un decir, aquí en Perú se parcha en Chifas, Pollerías y Cevicherías).

Pero claro, aqui viene el punto de discusión: “embarcar” no es lo mismo que “conseguir a cualquier precio”. Si uno dice amar a la Tuna, considero que no debe dejar que se mancille su buen nombre. Cierto que hay mucha gente que se encarga muy bien de dejarla mal parada, pero eso no implica que nosotros hagamos lo mismo.

Esto quiere decir que la prioridad para nosotros sera siempre dejar bien en alto el nombre de nuestra Tuna, enalteciendo asi a la Tuna en general. Por ejemplo, para un pardillo, si lo envian a embarcar, por decir algo de licor, éste hara gala de todas sus habilidades para lograr que alguien se lo dé, pero por la buena. No sería correcto, en mi opinión, que el pardillo, al no poder conseguirlo, recurra al hurto, o intente poner a alguien ajeno a la Tuna en compromiso, obligándolo en la práctica a darle lo que pide.

Digo esto porque más de una vez he visto hermanos Pardos que recurren a la mal llamada “picardía” que no es otra cosa que un robo, o también si al intentar embarcar reciben una respuesta negativa, insisten de una manera demasiado vehemente, logrando que su interlocutor se quede con una mala imagen de la gente de la Tuna.

A esto, sugiero lo siguiente: Hermano, cuando te envien a embarcar algo, establece primero tu prioridad, si realmente amas a la Tuna esa prioridad sera dejar bien en alto el concepto que tengan los demás de ella. Luego, utiliza y has gala de todas tus habilidades, no desesperes en hacer tu pedido, sino que primero conversa con tu interlocutor e intenta caerle en gracia, eso es embarcar. Ir directamente a pedir algo es algo que cualquiera puede hacer, y el embarque es lo que nos distingue de los gorrones, como menciono el Tuno Tata en su comentario. El objetivo es lograr que la persona quiera darte lo que necesitas, y si logras que te lo dé antes de que se lo pidas, puedes considerarte embarcador.

Hay que tener en cuenta que al pardillo se lo manda a embarcar cosas para que aprenda a vivir la Tuna y amarla. Nada bueno se aprende robando, eso NO es embarcar, como tampoco lo es llegar a serle molesto a alguien hasta que por fastidio te de lo que quieres, sólo para que no sigas molestándolo, que hay quienes lo hacen. Con eso no se aprende nada y para colmo de males esto aumenta el numero de personas que tienen una mala opinión de la Tuna.

Y esto de debe muchas veces al mal concepto que se les inculca a lo novatos, que el objetivo del embarque es complacer al Tuno como prioridad, lo cual es falso. La prioridad, como ya dije antes, es la Tuna y su buena fama.

Asi que, hermano Pardillo, si te envian a embarcar algo, esfuérzate por conseguirlo, pero sé un embarcador, no un gorrón ni un pedigueño ni un ladrón. Saca a relucir todas tus habilidades, y si no son suficientes, sigue intentándolo, y si lo consigues, habrás conseguido también una nueva habilidad. Si tu Tuno te envia por algo muy difícil, digamos un botellón entero de licor en un parque desierto a las 4 de la mañana, aunque sepas que no vas a poder, inténtalo. Si regresas con medio botellón habrás aprendido algo, pero no te conformes, intenta llenarlo. Si no puedes conseguir nada de licor, intenta embarcar otra cosa: cigarrillos, algo de comer, alguna bebida no alcohólica, algo. Entonces podrás volver y decirle a tu Tuno: “Perdone, no he podido conseguir lo que me pidió, pero traje tal cosa”, asi él se dará cuenta que no te conformaste y que tienes la intención de subsanar tu falta. Nunca vuelvas con las manos vacías, para esto debes tener siempre reservas de cualquier cosa, cigarrillos es lo mas común.

Pero siempre embarcando, si tienes que robar o hacer algo parecido para conseguirlo, es preferible volver con las manos vacías, ser humilde y aceptar tu castigo (si es que lo hay) por amor a la Tuna. Cualquier cosa antes de ir contra tu tradición. Así, cuando seas Tuno, seguirás la línea sobre la que fuiste formado, y enriquecerás a todos los que te rodean sean novatos o veteranos, con una costumbre buena y beneficiosa para la hermandad, y para ti mismo como persona.

 

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One Response to La importancia de “Embarcar”

  1. Jona dice:

    Es muy cierto lo que dices lo primero que cualquier pardillo o aspirante debe saber esque el nombre de la tuna se debe dejar en alto no mancharlo como pedilomes o acosando ,e incluso como djistes si lo consigues antes de pedirlo eso es el verdadero embarque.

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